Pintura / cerámica

-Lienzo Santo Rostro: Pintado por nuestra hermana Ángela Boza y donado a la Hermandad en 2013. Dicho lienzo, enmarcado, reproduce a escala natural la miniatura del Rostro de Cristo de nuestra Titular. Se ubica en el interior de la sacristía.

Azulejo Cruz del Campo-Portada de la capilla:

“Un catecismo pintado a mano” es como lo llaman en la Hermandad. Y es que Villarrasa tiene la suerte de contar con un conjunto cerámico de los más completos. No precisa de más loa para lo que, sin duda, es toda una obra de arte en permanente exposición que la Hermandad de la Santa Cruz del Campo regala a la vista de cuantos ojos pasan por la calle Cruz. Quizás no se le dé la importancia justa debido a la cotidianidad de verlo y, sobre todo, a lo que guarda dentro, que ensombrece todo lo que se ponga alrededor.

Se compone de dieciocho paneles que recogen el programa iconográfico de los misterios gozosos, dolorosos y gloriosos que componen el Santo Rosario. No aparecen los misterios luminosos, ya que estos fueron creados recientemente por Su Santidad Juan Pablo II. A los misterios del Rosario se le suman el anagrama “JHS” y el de María “M”; coronando el frontón triangular partido, un retablo con la Imagen de la Titular de la capilla. Remata el conjunto las dos escuadras que forman la ojiva con el frontón, a base de cabezas de querubines y las dos perinolas que flanquean la espadaña.

Esta obra fue realizada de forma totalmente artesanal, empleando técnicas tradicionales, por el ceramista Juan Aragón Cuesta en 1981, bendiciéndose, junto al resto del recinto, el 19 de septiembre de dicho año.

A continuación describiremos pormenorizadamente cada paño que representan los misterios del Rosario:

Misterios gozosos

1º- La Encarnación del Hijo de Dios: Representa la Anunciación, es decir, el momento en que el Arcángel Gabriel anuncia a María que va a dar a luz al hijo de Dios. “El Ángel, entrando en la presencia de María, le dijo: Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo… Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. María contestó: Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra” (Lc. 1, 26-38). En el azulejo vemos representados a la Virgen en actitud humilde ante el anuncio del arcángel que le ofrece un ramo de azucenas, símbolo de su pureza virginal, presidiendo la escena, rodeada de cabezas de querubines, una paloma símbolo del Espíritu Santo (no es la única vez que la vemos representada en toda la portada) que ilumina con haces de luz a la Santísima Virgen.

2º- La Visitación de María Stma. a su prima Santa Isabel: “Unos días después María se dirigió presurosa a la montaña, a una ciudad de Judá. Entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Cuando Isabel oyó el saludo de María, el niño saltó en su seno e Isabel quedó llena del Espíritu Santo. Y dijo alzando la voz: “¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Y cómo es que la madre de mi Señor viene a mí? Tan pronto como tu saludo sonó en mis oídos, el niño saltó de alegría en mi seno. ¡Dichosa tú que has creído que se cumplirán las cosas que te ha dicho el Señor!” (Lc 1,39-45) De izquierda a derecha aparecen representados: San José, la Santísima Virgen, Santa Isabel (prima de la Virgen) y Zacarías (marido de Isabel) Todos ellos aparecen tocados con nimbo de santidad destacando la Santísima Virgen con los colores propios de su iconografía inmaculista que se repetirán a lo largo de todo el conjunto para así poder distinguirla del resto de personajes bíblicos.

3º- El Nacimiento del Hijo de Dios. “Y sucedió que, estando en Belén, le llegó a María la hora del parto, y dio a luz a su Hijo primogénito; lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en la posada”. (Lc. 2, 6-7). La pintura refleja el momento en que San José y la Virgen María acunan al Niño Jesús en el pesebre, en una escena de gran ternura. Así mismo, ambos progenitores aparecen arrodillados, signo de adoración por el Niño que acaba de nacer. En la cúspide aparece un ángel con una divisa en la que se puede leer “PAX IN TERRA” (Paz en la tierra)

4º- La Presentación de Jesús en el templo. “Y cumplidos los días de la purificación, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarlo al Señor, y para presentar como ofrenda un par de tórtolas o dos pichones, según lo mandado en la Ley del Señor” (Lc. 2, 22-24). Según la ley judía, cuarenta días después de dar a luz (purificación), se presentaban los niños al templo. María y José así lo hicieron con Jesús, de ahí que en el calendario litúrgico se celebre la Candelaria (fiesta que conmemora este hecho) cuarenta días después del 25 de diciembre. Aparecen en la escena el anciano Simeón (el que profetizó a María que un puñal de dolor atravesaría su corazón) tomando en sus brazos al Hijo de Dios. La Santísima Virgen aparece Junto a San José que porta una jaula con los dos pichones.

5º- El Niño Jesús perdido y hallado en el templo. “Cuando tuvo doce años, subieron a la fiesta, como era costumbre. Pasados aquellos días, al regresar, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo advirtiesen sus padres, y ocurrió que, al cabo de tres días, lo encontraron en el Templo, sentado en medio de los doctores, escuchándoles y preguntándoles” (Lc. 2, 42-43, 46). En este paño vemos cómo aparecen motivos arquitectónicos de columnas y medio punto que nos sitúan en el interior de un templo. Vemos a Jesús en edad adolescente sentado en las rodillas de dos rabinos, mientras la Stma. Virgen y San José aparecen en segundo plano irrumpiendo en la escena.

Misterios dolorosos

1º- La Oración en el Huerto.

A solas entre los olivos
a Dios oraba Jesús
un ángel vino y le dijo:
tu cáliz será la Cruz
y Él aceptó su destino
su sangre se hizo sudor
es la voluntad del Padre
tú serás el Redentor.

En forma piramidal vemos la composición de este azulejo, en la cúspide aparece Jesús arrodillado entre dos olivos sobre un pequeño montículo alzando la mirada al cielo así como sus manos en actitud suplicante. En la base figuran dos apóstoles dormidos, a pesar de que Jesús les dijo que velaran mientras él se retiraba a orar.

2º- La Flagelación.

Vienen con palos y espadas
a por un manso cordero
cautivo ante Pilatos
llevan al Rey de los Cielos
Pilatos lavó sus manos
y mandó a que lo azotaran
atado a una columna
su sangre se derramaba.

Sobre un fondo en el que se adivina la linterna de una cúpula, aparece Jesús semidesnudo atado a una columna entre dos soldados romanos, el de la izquierda propina los azotes con un flagelo, mientras el de la derecha permanece estático.

3º- La Coronación de espinas.

Los soldados que jugaban
de rey lo están vistiendo
con un manto color rojo
sus hombros le están cubriendo.
Siendo Rey de los hombre
de Él todos se burlaban
con espinas, en vez de oro
su frente le coronaban.

Envuelto en un paño púrpura y sujetando un trozo de caña como cetro con las manos atadas, aparece Jesús sedente presidiendo la escena, mientras dos soldados romanos en pie le colocan la corona de espinas ayudados con una caña el de la derecha y con un martillo el de la izquierda.

4º- Jesús camino del Calvario.

Hacia el monte de Calvario
descalzo iba Jesús
llevando sobre sus hombros
todo el peso de la Cruz.
Ayúdale, Cirineo
a Jesús el Nazareno
que por tres veces ha caído
con el pesado Madero.

Aparece Jesús en este azulejo curiosamente cargando con la Cruz (cepillada, no arbórea) sobre su hombro derecho. Completa la escena la presencia de un soldado romano.

5º- Jesús muere en la Cruz.

Llegó la tres de la tarde
y el cielo se oscureció
gritó el nombre de su Padre
y su cuerpo expiró.
Por los pecados del mundo
padeció y murió Jesús
dejando a María, su madre,
al pie de la Santa Cruz.

Este azulejo nos muestra la clásica escena del Calvario: Jesús crucificado y, a sus pies, la Santísima Virgen con San Juan Evangelista. Al ser este uno de los paneles que se sitúan en el arranque del arco y presentar una marcada inclinación, la pintura se resuelve presentando el crucificado inclinado hacia el lateral opuesto de manera que se vea enhiesto, mientras que la esquina superior derecha se resuelve con nubes y cabezas de querubines.

Misterios gloriosos

1º- La Resurrección. “Y he aquí que se produjo un gran terremoto, pues un ángel del Señor descendió del Cielo y, acercándose, removió la piedra y se sentó sobre ella. Llenos de miedo, los guardias se aterrorizaron y se quedaron como muertos. El ángel tomó la palabra y dijo a las mujeres: No temáis vosotras; ya sé que buscáis a Jesús, el crucificado. No está aquí, porque ha resucitado, como había dicho” (Mt. 28, 26). Jesús, en este azulejo, emerge del sepulcro envuelto en paño blanco bendiciendo con la diestra y portando un estandarte con cruz en la siniestra. Un guardia aparece abatido por el destello que produce la luz que emerge del Resucitado.

2º- La Ascensión del Señor. “Los sacó hasta cerca de Betania y levantando sus manos los bendijo. Y sucedió que, mientras los bendecía, se alejó de ellos y se elevaba al Cielo. Y ellos le adoraron y regresaron a Jerusalén con gran gozo” (Lc. 24, 50-52). Cristo resucitado aparece presidiendo la escena sobre una nube con ambos brazos alzados en ademán de estar ascendiendo al Cielo, mientras bendice con la diestra. La Santísima Virgen y San Juan Evangelista presencian la escena postrados de rodillas en actitud de adoración.

3º- La Venida del Espíritu Santo. “Al cumplirse el día de Pentecostés estaban los discípulos juntos en un lugar y se produjo de repente un ruido venido del Cielo, como de un viento impetuoso, que llenó toda la casa donde se encontraban. Aparecieron unas lenguas de fuego, que se posaron sobre cada uno de ellos, quedando todos llenos del Espíritu Santo; y comenzaron a hablar en lenguas extranjeras según el Espíritu Santo les inspiraba” (Hechos. 2, 1-4). Es el paño que remata la clave de la ojiva de la capilla. En el centro de la escena aparece la Santísima Virgen acompañada de los doce apóstoles (en esta caso Judas Iscariote no aparece, sino San Matías) recibiendo sobre sus cabezas las lenguas de fuego. Preside toda la escena, y por ende toda la portada, el Espíritu Santo Paráclito posado sobre la cabeza de la Santísima Virgen; de ahí que la Iglesia permita el apelativo de Blanca Paloma a la Santísima Virgen en su advocación del Rocío, ya que su fiesta se celebra en Pentecostés.

4º- La Asunción de la Virgen. “¿Quién es ésta que sube del desierto, apoyada sobre su Amado, como columna de humo aromático, como aroma de incienso y mirra?” (Cantar de los cantares 3,6; 8,5). La Asunción en cuerpo y alma de la Virgen es un dogma de fe, por lo que no está relatado como tal en los Evangelios, sin embargo, en el Cantar de los Cantares del Antiguo Testamento aparecen referencias proféticas. Se distingue de la Ascensión porque María no sube por sí misma sino que es Dios quien la lleva consigo (“apoyada sobre su Amado”). En el azulejo aparece ascendiendo rodeada de ángeles que la ayudan.

5º- La Coronación de la Virgen. “Apareció en el Cielo una mujer vestida de sol, la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza” (Apocalipsis 12,1). La Santísima Virgen es coronada como Emperatriz de todo lo creado. En el azulejo aparece sedente sobre una nube con querubines, mientras las tres personas de la Santísima Trinidad le imponen la corona. Estas tres personas son: Dios Padre, representado a la derecha de la escena con cabellera y barba gris; Dios Hijo, “sentado a la derecha del Padre”; y Dios Espíritu Santo, representado mediante una Paloma que ofrece sus rayos a la Santísima Virgen.

-Vidrieras: En número de seis, flanquean los lunetos de la bóveda de la capilla. Realizados por Crisarte (Sevilla) en 1981 y presentan: Escudo de la Hermandad, Cruz emergente de un cáliz, Dos con los atributos de la Pasión, Rostro de Cristo y Cordero místico sobre el libro de los Siete Sellos.

Vidriera Cruz del Campo Vidriera Cruz del Campo Vidriera Cruz del Campo Vidriera Cruz del Campo Vidriera Cruz del Campo Vidriera Cruz del Campo