Novena

Introducción histórica:

Nuestra Hermandad conserva un ejemplar de la versión original de la Novena en Honor de la Santa Cruz. Se trata de la obra póstuma del Beato fray Diego José de Cádiz. Fue editada en 1828 (28 años después de su muerte). El libro, encuadernado en piel, presenta la Novena a la Santa Cruz, amén de otros ejercicios espirituales tales como un Triduo al Santo Rostro de Cristo así como un Quinario a la Preciosísima Sangre. En la primera página dedicada a la Novena se puede leer:

“BREVE Y DEVOTA NOVENA / QUE / A LA SANTÍSIMA CRUZ / Escribió de su puño y halló entre los papeles del / V.P.Fr. Diego José de Cádiz, Misionero apostólico / Y PUBLICA / Un afecto del autor en utilidad de los fieles / Obra póstuma / SEVILLA / Imprenta Real 1828”.

Texto de la Novena:

El orden de la novena será el siguiente:

1º Puesto de rodillas en presencia de alguna Imagen de Cristo crucificado, o de la Stma Cruz, habiéndote persignado, dirás:

novena a la Santa CruzAdorote Santa Cruz,
Puesta en el Monte Calvario,
En ti murió mi Jesús,
Para darme eterna luz,
Y librarme del contrario.

2º Acto de Contrición.

3º Salutación (que varía según el día de la novena).

4º Cinco Pater Noster con cinco Glorias.

5º Antífona.

6º Oración para todos los días de la novena.

Acto de Contrición

Señor mío Jesucristo; que con tu divino y saludable contacto santificaste el madero de la Cruz, para lavar con ella y con tu sangre preciosa las manchas de mis pecados; me pesa de todo mi corazón de todos los que contra ti he cometido en mi vida; propongo un y mil veces la enmienda y espero en tu piedad infinita me los has de perdonar.

Luego dirás la salutación siguiente, que es la que solo se varía los días de la novena.

Primer día

Salúdote Cruz Santísima con todos los nueve coros de Celestiales Espíritus, y doy al Señor con ellos cuantas gracias puedo, porque se dignó de honrarte, haciendo de ti Trono de su Majestad divina para remedio del mundo, crédito de sus milagros, y reparo de aquella primera caída porque sea alabada. Amén.

Luego se dicen cinco Pater Noster con Gloria Patri.

La Antífona y Oración como se sigue..

Antífona

O Cruz Santísima, más resplandeciente que todos los astros y más Santa que los Santos; para el mundo, célebre, para los hombres, amable que sola fuiste digna de contener en tu gremio todo el rescate del mundo: Dulce Leño, dulces Clavos, dulces penas que tolerada en ti por mi Señor Jesucristo, fueron el remedio nuestro: Salva a todos, los Cristianos, que en este día repiten tus Alabanzas.

v) Adorámoste Cristo, y bendecímoste.

r) Que por tu Santa Cruz redimiste el mundo.

Oración para todos los días de la novena

O Cruz Santísima, nobilísima entre todos los árboles frondosos, que hermoseas el Jardín ameno de la militante Iglesia, reino del Padre, Cetro del Hijo, sello del Espíritu Santo; honra y gloria del mismo Crucificado, crédito de las maravillas de Dios, oliva frondosa, cedro escogido de Dios, palma, ciprés excelso, trono sagrado del Omnipotente Rey, árbol de la vida, y fuentes de la Bienaventuranza: Adórote, bendígote, alábote, y doy a Dios muchas gracias, poniendo debajo de tus misteriosos brazos la necesidad presente (exponga confiadamente la gracia que se pide) con todas las de la Iglesia, para que por tu virtud se digne el Señor de remediarlas, si ha de ser para servirle, bien de mi alma, aumento de la virtud y crédito de ti mismo, que es lo que más deseo; y sobre esto una acertada, feliz y dichosa muerte, y que por ti me reciba el que por ti se dignó de redimirme, que es mi Señor Jesucristo, que con el Padre, y el Espíritu Santo vive y reina por todos los siglos de los siglos. Amen.

Tres salves a la Santísima Virgen de los Dolores, y a la oración siguiente:

Soberana Emperatriz de los Cielos, que al pié de la Santísima Cruz padecisteis tan agudos dolores, y por dignación suprema quedasteis constituida madre de todas las criaturas, dignaos, afligidísima Señora, de patrocinar mis peticiones, y socorrer las necesidades de mi alma, que yo os prometo no apartarme ya de la Cruz, y acompañaros siempre en vuestros dolores, sintiendo tantas penas como ingrato os causé con mis pecados; para que así consiga, con vuestro amparo, y por el Santo Madero de la Cruz, los frutos de la redención, que en ella obró vuestro Hijo Jesús. Amen.

Segundo día

Saludote Cruz Santísima, con todos los Santos Patriarcas, y doy al Señor con ellos todas cuantas gracias puedo, porque se dignó de honrarte, queriendo que fuese adorada por las gentes; y lo que es más, de la Reina de los Ángeles con aquella adoración que solo se debe a su Majestad Santísima, que seas alabada para siempre. Amén.

Tercer día

Salúdote Cruz Santísima, con todos los Santos profetas, y doy al Señor con ellos todas cuantas gracias puedo, porque se dignó de honrarte, poniendo en ti el fundamento de la militante Iglesia adornada de los siete Sacramentos, y demás misterios, que en tu virtud veneramos, porque seas alabada en los siglos de los siglos. Amén.

Cuarto día

Salúdote Cruz Santísima, con todos los Santos Apóstoles, y doy al Señor con ellos todas cuantas gracias puedo, porque se dignó de honrarte, haciendo que en tu virtud se conviertan tantas almas, así de obstinados pecadores, como de apóstatas y gentiles, que alumbrados de tu indeficiente luz; abjuran de sus errores, confesando una Fé, un Bautismo, una Iglesia, una verdadera Ley y un Dios y Señor de todo, que seas adorada para siempre. Amén.

Quinto día

Salúdote Cruz Santísima, con todos los Santos Evangelistas, y doy al Señor con ellos todas cuantas gracias puedo, porque se dignó de honrarte, haciendo que en tu virtud se salve tanto sin número de almas, siendo tú la llave maestra que a todos les franqueas el Paraíso, para gozarse en la gloria, cantando a Dios alabanzas por toda la eternidad. Amén.

Sexto día

Salúdote Cruz Santísima, con todos los Santos Mártires y doy al Señor con ellos todas cuantas gracias puedo, porque se dignó de honrarte, queriendo que en tu invención milagrosa se halle el más precioso tesoro que venera nuestra Fé, suscitando en él sus antiguas maravillas, con destrucción de los ídolos , confusión de los gentiles, y crédito de su loable providencia que seas alabada para siempre. Amén.

Séptimo día

Salúdote Cruz Santísima, con todos los Santos Confesores, y doy al Señor con ellos todas cuantas gracias puedo, porque se dignó de honrarte, obrando en tu virtud aquel admirable triunfo que en las Navas de Tolosa hizo cantar a los fieles la victoria con la vista rubicunda de su Santísima Imagen, y sobre todo por el triunfo que consiguió del demonio, quedando éste confundido y loada la Majestad verdadera, que seas ahora y siempre venerado en la Santísima Cruz. Amén.

Octavo día

Salúdote Cruz Santísima, con todas las Santas Vírgenes, y muy en especial con la primera de ellas, y doy al Señor con todas, todas cuantas gracias puedo, porque se dignó de honrarte, permitiendo el que fuese restituido con gloriosa exaltación a el mismo lugar en que antes te habías visto exaltado por el autor de la vida, con el aplauso que hasta hoy hace venerarte como preciosa reliquia, llenando el mundo de admiración y milagros para que así confesemos lo que debemos a Dios en la Santísima Cruz, que seas adorada para siempre. Amén.

Noveno día

Salúdote Cruz Santísima, con todos los Justos de la tierra y cortesanos del Cielo, y doy al Señor con ellos todas cuantas gracias puedo, proveyendo en tu virtud los muchos frutos que redundan a la Católica Iglesia, en la expulsión de demonios, extirpación de herejías, dilatación de la Fé, exaltación de tu santísimo nombre, y demás misterios que confesamos, a honra y gloria de Jesús que en la Cruz y con la Cruz seas alabado eternamente. Amén.

Aquí avivando los fervores de tu Fé dirás los cinco Pater Noster gloriados, antífona, verso y oración, como lo has hecho estos días. Luego añadirás un Pater Noster por el devoto Sacerdote.

Rogad a Dios por las almas del Purgatorio

Advertencia

Este ejercicio puede hacerse fuera de la Novena todos los días, o todos los viernes del año, o en un solo día, las personas ocupadas, en la manera siguiente:

Hecha la señal de la Cruz y acto de contrición se dice la adoración, y luego se van diciendo las nueve salutaciones. Al fin de cada una un Pater Noster gloriado, y al fin de todos, una sola vez la antífona, verso y oración, sin añadir otra cosa. Así quiera Dios que se haga este ejercicio de la Santísima Cruz, cuya exaltación deseo en desagravio de las muchas que contra Dios se comenten Bendita sea su inalterable paciencia. Amén.

Cruz del CampoAdoración a la Santa Cruz

(en tono de alabado)

Alabado sea mil veces
el Santísimo Madero
de la Cruz, en quien obró
Jesús el remedio nuestro,
y la sagrada pasión
de Redentor tan supremo,
que siendo Dios se humanó
para redimir su pueblo.
Bendito sean los dolores
de la reina de los Cielos,
que como piadosa Madre
le acompañó en los tormentos.
Así sea por los siglos,
y de los siglos eternos,
para que así para siempre
la Santa Cruz adoremos.
Amén, Oliva preciosa,
Amén, escogido Cedro,
Amén, encumbrada Palma,
Ciprés de la Iglesia excelso,
Amén, árbol de la Vida,
Amén, hasta que en el Cielo
por toda la eternidad
tus alabanzas cantemos.

-Salutación Devota

A la Santa Cruz de Cristo Señor nuestro

(Estribillo)

Salve dulce leño,
Salve, dulces Clavos
ángeles y hombres
todos te adoramos.
Salve Cruz hermosa,
Estandarte real,
que ha de aparecer
al juicio final. (Se repite al fin de cada copla este estribillo)

Instrumento santo
de la redención,
tu nos has librado
de la perdición.

Cruz del CampoSeñal y divisa
de todo Cristiano,
con que se distingue
del infiel pagano.
En ti sufrió muerte
nuestra vida, Dios;
y aquella su muerte
nos vivificó.

Si el diablo en un leño
al hombre mató,
Cristo en otro Leño
a el diablo venció.

En ti se ha cumplido
lo que David dijo,
que en ti reinaría
muriendo Dios mismo.

Cristo en ti exaltado
de la tierra y suelo,
lo atrae a ti todo
imán de consuelo.

La paz a la Iglesia
contigo le vino,
dántote victoria
a el gran Constantino.

Tu invención alegre
fue muy milagrosa,
hallándote Elena,
Reina cuidadosa.

En la tierra santa
de la promisión,
un monarca humilde
te dio exaltación.

Tú que antes eras
tan ignominiosa,
muriendo en ti Cristo
te has hecho gloriosa.

Te ponen en trono
los emperadores,
contigo se honran
los grandes señores.

Cruz del CampoHaciendo señal
de la Santa Cruz,
viene a socorrernos
nuestro buen Jesús.
De los enemigos
y de todo mal,
al punto nos libra
tan santa señal.

Los Santos usando
de la Cruz de Cristo,
han hecho prodigios,
que muchos han visto.

¡O árbol fecundo!
árbol más dichoso
por haber tenido
Cuerpo tan precioso.

Pendiente de ti estuvo
el precio del mundo,
que quitó la presa
al cetro profundo.

¡O Cruz! Pues que eres
ya nuestra esperanza,
en ti el fiel Cristiano
su bien afianza.